Empatía

Como cualquier persona, naces, creces, y te sientes parte de la sociedad. Un individuo más que la compone. Todo, hasta que entras al colegio y notas en silencio que tal vez tienes algo “diferente”. Descubres, como si de una maldición se tratase, que algo en ti te aleja de ser un individuo común. Algo que no te enseñan a notar o tomar importancia. En el caso del autor, descubrió que era discapacitado visual. 

Él, nació antes de los 6 meses de gestación. Ciego, pesando un kilo con cuatrocientos gramos. Alejado del calor humano en una incubadora por tres meses. De hecho, fue uno de los primeros bebés en los ochentas en ser usuario de tan privilegiada tecnología en ese entonces. Se recuperó, sobrevivió y le dieron de alta. Es así que, hoy, a sus 32 años, contempla e inmortaliza el mundo con un solo ojo y miope.  

La serie fotográfica que presenta se llama “empatía”. Un acercamiento a la realidad a través de la fotografía, los efectos que el ojo miope padece; es decir, la información incompleta del entorno en donde las formas y las sombras solo dan una pista de la realidad. La miopía es una condición que se presenta cuando la luz que entra en el ojo se enfoca de manera incorrecta. Esto hace que los objetos distantes se perciban borrosos. 

La palabra empatía deriva del término griego Empháteia (sentir dentro afecto), pero no será hasta finales del S. XVIII cuando, a partir del término alemán EinFülung (sentirse dentro de), se hace una verdadera aproximación etimológica a lo que hoy en día entendemos por empatía. No nacemos siendo empáticos, sino que esta habilidad interpersonal forma parte de nuestro correcto desarrollo emocional y social comenzando a desarrollarse desde la infancia.

Desde la psicología básica, la base de la empatía reside en las neuronas espejo. Un tipo de neuronas que humanos y primates tenemos en el cerebro. Permiten la captación e imitación de los estados emocionales de nuestros semejantes. La empatía primitiva, que se manifiesta desde los tres meses de edad. Se desarrolla gracias a las situaciones de interacción con los adultos, facilitando la creación de vínculos afectivos intensos y privilegiados. En este sentido, la actitud y la educación emocional de los padres es fundamental para que un niño desarrolle empatía.

Por lo expuesto, el autor ha deseado generar empatía a través de sus fotografías en el espectador. Su propuesta ha sido capturar la luz al propósito de manera errónea con la técnica de desenfoque, manipulando el objetivo entre 50-80. Utilizando el efecto bokeh y explorando con acercamientos/alejamientos en escenarios y situaciones cotidianas. Incluso, se aseguró de corroborar, quitándose el objeto que utiliza para corregir sus defectos refractivos, que lo capturado se acerque lo más posible a la realidad de lo que percibe en su estado natural.

Su referente ha sido Philip Barlow, un artista sudafricano que retrata en sus pinturas al óleo cómo es la vida de quienes padecen de miopía.

Dirección de Arte y Fotografía.



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